Manual para escritores:
¿Cómo comenzar a contar mi historia?

El principal problema por el que muchas personas nos han escrito y que requiere de todo un manual para escritores, es que no saben cómo comenzar a contar la historia. Bien sea la tengan en papel con un mapa o la tengan en su mente, como la brújula que los guía, llegado el momento, esas primeras palabras no surgen. 

Y mientras más vemos la página en blanco, más nos angustiamos cuando las letras no salen, y entonces llega el bloqueo y nos encontramos con una historia genial lista para ser contada, que no sabemos cómo comenzar.

La solución siempre la plantean como sencilla: “comienza por el principio”, “escribe y ya”. Pero solo un autor que ha pasado por lo mismo entenderá que no es tan sencillo, porque el problema no es que no sepamos qué parte de la historia comenzaremos a contar, sino cual es la mejor forma de iniciarla.

Sabemos que queremos contar el momento en que nuestra protagonista se queda sin trabajo y que la hace salir enojada de las oficinas, por lo que no se fija antes de cruzar la calle y es atropellada por nuestro protagonista. ¿Pero cómo empezamos?

No te preocupes, en esta ocasión te traemos ese tan deseado manual para escritores, una guía concisa, explicada con palabras sencillas y ejemplos prácticos que te ayudarán muchísimo. ¡Empecemos!

Conoce lo primordial para comenzar a contar tu historia

1. Puedes comenzar con un diálogo.

 Es un inicio potente para cualquier relato, es dinámico y le da clara idea al lector que se encontrará con un libro con acción, movimiento, que no lo aburrirá ni lo cansará. Así que en ese ejemplo podríamos iniciar con un: 

“—Lo lamento Teresa, pero estás despedida—dijo mi jefe, o quizás deba decir ex jefe”. 

Y desde allí empezamos a describir lo que Teresa sintió cuando escuchó esa frase, podemos contar qué fue lo que ocurrió para que la despidieran, describir lo que era su trabajo, a lo que se dedicaba, quién es su jefe y qué tipo de relación tenía con él y sus compañeros de trabajo. Ese primer capítulo podríamos dedicarlo enteramente a conocer a nuestra protagonista, no solo a los miedos y angustias que puede sentir ahora que no tiene trabajo, sino también podemos enseñarle al lector qué es lo que hace para ganarse la vida, cómo se relaciona con otros personajes, quizás su mejor amigo/a sea uno de los compañeros de trabajo. 

2. Relata el escenario donde se llevará a cabo la acción

También podemos comenzar nuestro libro relatando el escenario donde se llevará a cabo la acción, así haremos que nuestro lector se transporte hasta ese sitio, por ejemplo:

“La oficina de mi jefe era imponente por sí sola, desde su enorme ventanal se veía la ciudad de Nueva York desde el elevado piso 15, pero ni la majestuosa vista logró distraerme de la fatal noticia que acababa de darme, estaba despedida”.

Y no importa cuál sea tu voz narrativa, porque funciona para cualquiera de ellos, te lo demuestro:

“La oficina del señor Smith estaba en el piso quince de uno de los rascacielos de Nueva York, tenía unos enormes ventanales que le daban una gran vista, uno de los beneficios que traía consigo ser el gerente de la agencia de Marketing más prestigiosa de la ciudad; un cargo que logró buscando solo la excelencia, por eso el error garrafal que cometió Teresa con la firma de María de La Cruz, no podía pasar desapercibido. Hoy la despediría”.

Estos ejemplos aplican bien que quieras escribir tu historia contándola de forma lineal, desde el principio hasta el final, o bien que quieras iniciar por algún punto en el medio o quizás por el final. 

“Teresa estaba sentada en esa enorme mesa de roble, con las hojas del contrato que definiría el nuevo rumbo que tomaría su vida, uno que no se imaginó hace 6 meses cuando el señor Smith la despidió.”

“—¿Estás lista para firmar? —me preguntó Erick. 

Y claro que lo estaba, habían pasado seis meses desde que Erick Smith, me había despedido, seis meses donde tuve que reinventarme y salir de mi zona de confort. Tomé los papeles y firmé sin dudar.”

taller online gratuito

Asiste a nuestro taller online gratuito

Del 1 al 7 de marzo

Consejos finales de nuestro manual para escritores:

A veces los escritores nos complicamos en exceso en un afán de salirnos de lo convencional, pero debemos luchar con ese impulso de enredar las cosas y conseguir un punto medio donde logremos sorprender al lector sin complicarlo. Si a nosotros nos cuesta entender el inicio y el orden en que contamos la historia, al lector mucho más. Recuerden que la historia que está en nuestra cabeza, ya la conocemos y que debemos buscar la mejor forma de contársela a nuestro lector. 

Si tu historia tendrá saltos de tiempo y te preocupa que el lector pueda confundirse o no entenderlos, no recurras a narraciones extensas o sobre pensadas que podrían terminar por enredarlo mucho más. Puedes iniciar con un subtítulo que indique el mes y el año, y aplicar esta misma técnica para todos aquellos capítulos donde haya saltos en el tiempo, sea hacia el pasado o hacia el presente. También puedes incluirlo en tu narración de forma directa: “Era una fría mañana de agosto del año 1999”; o indirecta “Una brisa fría me heló la sangre, era un agosto muy raro, pero ¿qué no había sido raro en lo que iba de este año? Si sentía que había sido hace un par de semanas cuando celebraba el inicio del 1999”.

Conseguir la voz inicial puede ser difícil, pero tampoco es imposible. Prueba escribir varios inicios y cuando termines el capítulo, decide cuál prefieres. Estas mismas técnicas te servirán para iniciar no solo tu libro, sino cualquiera de sus capítulos y escenas. Deja que las cosas fluyan tal como suceden en tu cabeza, al final de todo, lo importante es que empieces, las correcciones las harás hasta el final. Si crees que no comenzaste con suficiente fuerza, podrás modificarlo más adelante.

Aplica estos tips del manual para escritores y cuéntanos cómo te ha ido.
Muéstranos el antes y el después:
¡Nos encantaría leerte!

Deja una respuesta